«Lo que sentía en aquellos momentos era indescriptible. El corazón le palpitaba con violencia, le temblaban las piernas y estaba pálida. Con mano trémula tomó el preciado manuscrito; apenas una mirada le había bastado para descubrir en él caracteres escritos».
Ficha técnica
- Título original: Northanger Abbey
- Título en español: La Abadía de Northanger
- Autora: Jane Austen
- Traductor: Guillermo Lorenzo
- Año de publicación: 1817
- Editorial: RBA
Sinopsis
Considerada por muchos como la novela más divertida y aguda de Jane Austen, La Abadía de Northanger fue una de sus primeras obras, aunque no se publicó hasta 1818, póstumamente, gracias a que su hermano pudo recuperarla. La protagonista, Catherine Morland, es una ingenua joven, apasionada por la lectura de novelas góticas y con una visión de la vida algo alejada de la realidad. Cuando es invitada por unos amigos de la familia a pasar una temporada en Bath, establece nuevas relaciones y descubrirá lugares fascinantes que no harán más que alimentar su ya desarrollada imaginación y la llevarán a investigar supuestos misterios. Una obra imprescindible llena de ironía, intriga y, por supuesto, amor. (RBA)
Reseña
Ágil, entrañable y realmente divertida. Así es La Abadía de Northanger, una de las seis conocidísimas novelas de Jane Austen (1775-1817), magnífica autora británica que supo combinar en su obra elementos realistas y románticos. Ciertamente, la novela que os presento no es la más brillante de todas; sin embargo, su calidad es muy alta, encierra un encanto especial y os arrancará más de una sonrisa.
El humor es uno de los rasgos característicos de la pluma de Austen, pero en este libro destaca aún más porque su argumento es una sátira amable de la novela gótica, tan de moda en la época de nuestra autora. La ferviente lectura de este género literario, plagado de castillos y abadías en ruinas, personajes sombríos y sucesos terribles, espolea la imaginación de la joven protagonista y la conduce a más de una situación disparatada, como deja caer la sinopsis. ¿No os recuerda esto a cierto caballero de la Mancha?
Para contrarrestar las fantasías de Catherine Morland aparece, ya en uno de los primeros capítulos, el joven Henry Tilney, un personaje sensato, afectuoso y a la vez muy bromista: le encanta tomarle el pelo a la protagonista, pero poco a poco va sintiendo un cariño especial hacia ella. Por su parte, la señorita Morland se enamora de él desde el principio, lo cual añade mucho más interés a sus paseos por las calles y los salones de Bath. El amor que nace entre ambos se describe con sutileza: es el lector quien va descubriendo por sí mismo los sentimientos de él y ella, que son por cierto muy entrañables.

Mientras Catherine sueña con encontrarse al señor Tilney en cada salida, conoce a otros personajes que también despiertan su interés, aunque luego tendrá que huir de algunos de ellos por su grosería o su falsedad, muy bien dibujadas por la pluma de Austen. Ciertamente, en esta novela aún no alcanza esa perfección que la caracteriza a la hora de describir los modales y temperamentos, pero ya se intuye un talento para dar vida a personajes asombrosamente realistas. Aunque nos riamos con las ideas disparatadas de Catherine, admiramos su corazón bondadoso; aunque nos sorprenda la irónica sabiduría de Henry, entendemos por qué Catherine lo quiere tanto.
Y justo cuando ya empezamos a aburrirnos un poco de tanto Bath, la novela cambia de ambiente: de pronto, nuestra protagonista tiene la oportunidad de conocer la Abadía de Northanger, un edificio que imagina como los de sus terroríficas novelas góticas. Esta parte del libro es la más intensa, pues Catherine va a vivir muchas emociones, incluyendo un suceso dramático que también afecta a Henry y su hermana Eleanor, con la que entabla una sólida amistad. Para ubicar este vaivén de sentimientos, Austen nos describe muy bien el ambiente de Northanger y sus alrededores: llegamos a imaginarnos perfectamente el exterior del edificio, sus imponentes salas y los terrenos circundantes, que poseen un aire melancólico y enigmático.
Cuanto más nos acercamos al final, más tenue se vuelve la sátira, intensificándose así el dramatismo de los últimos capítulos y el interés del lector por la historia de amor. Hay quienes consideran que en las novelas de Austen lo principal es su crítica social, pero mi impresión es que reserva al amor un lugar aún más importante. En cualquier caso, la autora inglesa se mueve como un delfín por ambas aguas, pues su crítica es firme pero nunca despiadada, sus historias de amor dulces pero nada superficiales.

Valoración
⭐⭐⭐⭐⭐ (9,5)
La Abadía de Northanger es una novela estupenda con la que pasaréis muy buenos ratos, pues hallaréis en ella un humor irónico, alegre e inteligente. Sus personajes, aunque no tan redondos como los de otras obras de la autora, están muy bien construidos, así como el intrigante argumento. No dejéis pasar este libro: os va a sorprender gratamente, tanto si conocéis otros de Austen como si no.


Deja un comentario