Porque de inmediato llegó la exclamación, tan antigua como el tiempo, de todos los que aman. «¿Qué importan las estrellas si no puedo admirarlas junto a él? ¿Dónde está la belleza si no en aquello que compartamos juntos?» (Traducido del original).
Ficha técnica
- Título original: Magic Flutes
- Título en español: El castillo del lago
- Autora: Eva Ibbotson
- Año de publicación: 1982
- Editorial: Macmillan
Sinopsis
«Tessa es una bella princesa de ojos oscuros que ha abandonado sus deberes reales para seguir su corazón y trabajar entre los bastidores de una compañía de ópera en Viena. Nadie sabe quién es en realidad o que un castillo de cuento echa de menos a su princesa. Pero las vidas secretas pueden ser complicadas. Cuando un apuesto caballero inglés la descubre, los dos mundos de Tessa chocan…» (Traducido de Macmillan)
Reseña
Eva Ibbotson (1925-2010) fue una longeva escritora que escribió tanto para niños como para adultos. El castillo del lago puede considerarse dentro de este segundo grupo, aunque también puede ser leído por jóvenes. Ambientado en la Viena de principios de siglo XX, lo más destacable de este libro es su estilo, así como la última parte, que es la más emotiva.
El estilo de Eva Ibbotson es muy descriptivo, así que tal vez no resulte atractivo para aquellos lectores acostumbrados a una manera más ligera de narrar. Aun así, considero que el estilo es lo mejor de sus libros, o al menos de los dos que he leído hasta ahora, ya que las tramas son sencillas y los personajes no suelen destacar demasiado. Mediante sus descripciones bellas y detallistas, Ibbotson logra que la trama de El castillo del lago brille más que si la hubiese narrado sin adornos.
Como ya digo, la trama es bastante sencilla, pero aun así llega a ser muy entretenida en algunas ocasiones. La narración de los orígenes de Guy Farne, la llegada de la compañía de ópera al castillo de Pfaffenstein o los últimos capítulos de la novela son un ejemplo de ello. No estamos ante un argumento complicado o lleno de matices, pero uno sencillo también puede enganchar al lector si se lleva con acierto.

Respecto a los protagonistas, Guy y Tessa, aunque no es difícil simpatizar con ellos, a veces me han resultado poco creíbles. Por una parte, Guy tiene una personalidad cuyos rasgos no cuadran demasiado entre sí: cuando conoce a Tessa es atento y compasivo, pero cuando descubre que en realidad es una princesa comienza a mostrarse un tanto agresivo. Por otra parte, Tessa es excesivamente complaciente y parece resistirlo todo con actitud alegre, por mucho que esté sufriendo.
En realidad, el personaje que me ha resultado más entrañable es Martha Hodge, la mujer humilde y cariñosa que acoge a Guy del orfanato. A lo largo de la novela podemos comprobar cómo se convierte en un símbolo de la bondad y la autenticidad, frente al egoísmo y la superficialidad que encarna Nerine, la joven con la que Guy planea casarse. Este último personaje también es destacable por lo bien que Ibbotson muestra su carácter a través de su afición desmesurada por la moda y los espejos.
Al margen de lo que he comentado, me habría gustado que el final fuese más extenso y detallado, como el resto del libro. No es difícil imaginar el desarrollo posterior de los acontecimientos, pero la novela habría sido algo más redonda si se hubiese alargado más.

Valoración
⭐⭐⭐ (7)
Si buscáis un libro ligero, con descripciones bien elaboradas y una historia entretenida, podéis escoger El castillo del lago. No obstante, considero que existen novelas dentro del género romántico que presentan personajes más creíbles y elaborados.


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