«Así que anoche viste realmente a tu padre… Lo encontraste dentro de ti mismo».
Ficha técnica
- Título original: Harry Potter and the Prisoner of Azkaban
- Título en español: Harry Potter y el Prisionero de Azkaban
- Autora: J. K. Rowling
- Traductores: Adolfo Muñoz García y Nieves Martín Azofra
- Año de publicación: 1999
- Editorial: Salamandra
Sinopsis
«Tras haber cumplido los trece años, solo y lejos de sus amigos de Hogwarts, Harry se pelea con su bigotuda tía Marge, a la que convierte en globo, y debe huir en un autobús mágico. Mientras tanto, de la prisión de Azkaban se ha escapado un terrible villano, Sirius Black, un asesino en serie con poderes mágicos que fue cómplice de lord Voldemort y que parece dispuesto a eliminar a Harry del mapa». (Salamandra)
Reseña
Llegamos ya a la tercera parte de la heptalogía escrita por J. K. Rowling (1965): Harry Potter y el Prisionero de Azkaban. A diferencia de lo que ocurre con Harry Potter y la Cámara Secreta, que es su predecesora, vamos a encontrar una historia bastante distinta a la de la primera novela. Un criminal ha escapado de Azkaban, la prisión de los magos, así que Harry y los demás estudiantes de Hogwarts comienzan el curso sabiendo que un gran peligro acecha fuera del colegio.
Este es un libro especial dentro de la saga: Harry, Ron y Hermione comienzan a ser más independientes, conocemos más sobre James Potter y los amigos que lo acompañaron en Hogwarts, aparece el entrañable hipogrifo Buckbeak, aprendemos a invocar un patronus… y descubrimos el funcionamiento del Mapa del Merodeador y del giratiempo, dos objetos mágicos que van a ser fundamentales en la trama.
A sus trece años de edad, los protagonistas experimentan algunos cambios de humor desagradables y discuten a menudo, pero su fuerte amistad se mantiene en pie. Juntos van a compartir clases, deberes, exámenes y, sobre todo, emocionantes aventuras que, como es habitual en esta saga, van a lograr que pasemos las páginas deseando saber si nuestros protagonistas triunfarán o si terminarán siendo castigados por algún profesor o, peor aún, atrapados por Sirius Black.

Como he mencionado, una de las características de la novela es que ahonda en la historia de James Potter, el padre de Harry. Hasta ahora apenas sabíamos nada sobre él, pero Harry Potter y el Prisionero de Azkaban nos da a conocer su carácter y nos desvela quiénes eran sus mejores amigos en Hogwarts, así como su enemigo acérrimo. Pero, como James falleció cuando su hijo tenía un año, este parece encontrar una figura paternal en el profesor Lupin, además de seguir admirando al sabio y bondadoso Dumbledore.
Si la trama de Harry Potter y la Cámara Secreta me había resultado demasiado similar a la de Harry Potter y la Piedra Filosofal, la de este libro me ha parecido más original: el peligro ya no está en algún sótano escondido del castillo, sino en el exterior, y se nos dice cuál es desde el principio. Sirius Black es un asesino que representa un peligro para todos, sean magos o no, de manera que este año unos guardianes escalofriantes vigilan los exteriores de Hogwarts: los dementores, criaturas que se alimentan de la alegría y la esperanza.
A pesar de ello, Hogwarts vuelve a ser para los estudiantes el colegio cálido y acogedor de siempre: no faltarán las divertidas anécdotas de clase ni los partidos de quidditch, así como las visitas al gigante Hagrid. Además, este año podremos visitar un pueblo que hasta entonces desconocíamos: Hogsmeade, que guarda más de un secreto entre sus variadas tiendas.

Valoración
⭐⭐⭐⭐ (8,5)
Con una historia más redonda y original que el libro anterior, así como con varios personajes nuevos que se ganarán nuestro cariño, Harry Potter y el Prisionero de Azkaban se sitúa al nivel de Harry Potter y la Piedra Filosofal. El tiempo se nos pasará volando mientras regresamos a las clases del Colegio de Magia y acompañamos a Harry en sus diversos temores y alegrías.


Replica a LetrasParlanchinas Cancelar la respuesta